>> D esde entonces, los hombres buscan los labios de la mujer con incontenible deseo, los poseen y al poco, parten arrastrados por la maldición ancestral. Solo algunos afortunados comprenden alcanzando el beso supremo , que el amor le ha redimido, que ya no necesitarán seguir vagando que el aliento del paraíso se enciende en la boca de la mujer que aman.. <<